Colombia: Constitutional Court overturns HIV criminalisation law

Court strikes down article criminalising the spread of HIV

Google translation, for article in Spanish, scroll down.
 
Among the reasons for the decision, the high court stated that the rule “stigmatized” a population.
Three reasons led the Constitutional Court on Wednesday to overturn Article 411 of Law 599 of 2000, which penalized the spread of the Acquired Immunodeficiency Virus, HIV, and of Hepatitis B.
 
A first reason was that this rule was not a necessary and proportional measure. Second, it stigmatized a population. And the third is that there is another rule in the Penal Code that already typifies the spread of epidemics.
 
The Court’s decision accepted several of the plaintiff’s arguments. According to the plaintiff, the rule violated the rights to equality and restricted the free development of personality, in particular sexual freedom. 
 
The norm established that there would be a prison term of 6 to 12 years for those who, knowing they are HIV positive or sick with hepatitis B, “carry out practices by means of which they can contaminate another person, or donate blood, semen, organs or, in general, anatomical components”.
 
According to the lawsuit, this penalized the fact that a person living with these diseases had sex, and made it a crime regardless of whether that person took the preventive measures that make the transmission of diseases unlikely, such as antiretroviral treatments and others.
 
The plaintiff argued that, although the purpose of this measure was to protect public health, this did not justify prohibiting a population group from freely expressing its sexuality, and stressed that there would be no effect when there were consensual relationships in which measures were taken to prevent contagion.
 
Regarding the violation of equality, the lawsuit held that the article only referred to and penalized people with HIV or hepatitis B, and not others with potentially contagious and delicate diseases.
 
Other views
As part of the debate on this law, the Court received 15 statements from different organizations, ministries, universities, and even from the Constitutional Court of South Africa – against it – to take into consideration. And there were almost as many arguments in favour as against. 
 
The Colombian League for the Fight against AIDS supported the lawsuit because it considered that the law did violate rights, added that laws that penalize exposure to HIV leave the entire burden of prevention on people living with it and said that the real challenges were more education and better access to medical testing and counseling services.
 
The statement sent by the Ministry of Justice gave reason to the plaintiff that the rule was discriminatory because it was addressed only to people with HIV – who have also been recognized as subjects of special constitutional protection – or hepatitis B. It also argued that there was no justification for the rule being for people with these two diseases and not for others who are aware of having different risks of infectious-contagious diseases. 
 
However, faced with the restriction of sexual freedom, the Ministry of Justice considered: the rule “does not violate the right to the free development of the personality, but is limited to establishing the penal consequences that its abusive and harmful exercise entails with respect to the rights of others and the community”. 
 
The Ministry of Health indicated, on the contrary, that the article did not violate either the right to equality or the free development of the personality and asked to leave it as it was.
 
The Attorney General’s Office agreed with the plaintiff that the rule punished the fact of having sex even when there was no transmission of the disease, which, says the Public Prosecutor’s Office, is not true. For the Attorney General’s Office, the rule was clear that in order for the crime to be configured there must be an intention to cause harm by engaging in practices that could end in contagion. The Public Prosecutor’s Office asked the Court to declare itself inhibited.

Corte tumba artículo que penalizaba la propagación del VIH

Entre las razones, el alto tribunal dijo que la norma “estigmatizaba” a una población.

Tres razones llevaron este miércoles a la Corte Constitucional a tumbar el artículo 411 de la ley 599 del 2000 que penalizaba la propagación del Virus de Inmunodeficiencia Adquirida, VIH, origen al sida, y la Hepatitis B.

Una primera razón es que esta norma no era una medida necesaria y proporcional. La segunda, estigmatizaba a una población. Y la tercera es que hay otra norma en el  Código Penal que tipifica ya la propagación de epidemias.

La decisión de la Corte acoge varios argumentos del demandante. Según este, la norma vulneraba los derechos a la igualdad y restringía el libre desarrollo de la personalidad, en particular, la libertad sexual. 

La norma establecía que habría prisión de 6 a 12 años para quien, sabiéndose portador del VIH o enfermo de hepatitis B, “realice prácticas mediante las cuales puedan contaminar a otra persona, o done sangre, semen, órganos o en general componentes anatómicos”.

De acuerdo con la demanda, esto penalizaba el hecho de que una persona que viviera con estas enfermedades tuviera sexo, y lo convertía en delito sin importar si se esa persona tomaba las medidas preventivas que hacen improbable la transmisión de enfermedades, como tratamientos antirretrovirales y otros.

El demandante sostenía que, aunque el fin de esta medida era proteger la salud pública, esto no justificaba prohibirle a un grupo poblacional expresar libremente su sexualidad, y resaltaba que no habría afectación cuando se tuvieran relaciones consensuadas en las que se tomaran medidas para prevenir contagios.

Sobre la vulneración a la igualdad, la demanda sostenía que el artículo solo se refería y penalizaba a personas con VIH o hepatitis B, y no a otras con enfermedades también potencialmente contagiosas y delicadas.

 

Otras voces

Como parte del debate sobre esta norma, la Corte recibió 15 conceptos de diferentes organizaciones, ministerios, universidades, e incluso de la Corte Constitucional de Sudáfrica- en contra-, para alimentar sus consideraciones. Y hubo casi tantos argumentos a favor como en contra. 

La Liga Colombiana de Lucha contra el Sida apoyó la demanda pues consideró que con la norma sí se vulneraban los derechos, agregó que leyes que penalizan la exposición al VIH dejan toda la carga de la prevención a las personas que viven con él y dijo que los verdaderos desafíos son más educación y mejor acceso a servicios de pruebas médicas y consejería.

El concepto enviado por el Ministerio de Justicia le dio la razón al demandante en que la norma es discriminatoria pues estaba dirigida únicamente a personas con VIH –que además han sido reconocidas como sujetos de especial protección constitucional– o hepatitis B. También argumentó que no se advertía justificación para que la norma fuera para personas con esas dos enfermedades y no para otras que conscientes de tener enfermedades infectocontagiosas riesgosas distintas. 

Sin embargo, frente a la restricción a la libertad sexual, la cartera de Justicia consideró: la norma “no vulnera el derecho al libre desarrollo de la personalidad, sino que se limita a establecer las consecuencias penales que acarrea su ejercicio abusivo y lesivo frente a los derechos de las demás personas y la comunidad”. 

El Ministerio de Salud indicó, al contrario, que la norma demandada no vulneraba ni el derecho a la igualdad ni el libre desarrollo de la personalidad y pidió dejarla como estaba.

La Procuraduría coincidió con el demandante en que la norma castigaba el hecho de tener sexo aun cuando no exista transmisión de la enfermedad, lo cual, dice el Ministerio Público, no es cierto. Para la Procuraduría, la norma era clara en que para que se configurara el delito debía existir una intención de causar daño realizando prácticas que podían terminar en contagio. El Ministerio Público pidió a la Corte declararse inhibida.